Guía

VeriFactu 2027: Por Qué Digitalizar tus Facturas Desde Ya

VeriFactu se aplaza a 2027 con el RDL 15/2025. Por qué empezar a digitalizar la captura de tus facturas recibidas ahora, sin esperar al BOE.

Nikita Degtyarev
Nikita Degtyarev
Co-Fundador
10 min de lectura
VeriFactu 2027: por qué empezar a digitalizar la captura de facturas recibidas ahora, antes del aplazamiento del Real Decreto-ley 15/2025

El 3 de diciembre de 2025, el BOE publicó el Real Decreto-ley 15/2025, que aplaza otra vez la entrada en vigor obligatoria de VeriFactu. La nueva fecha es el 1 de enero de 2027 para las sociedades y el 1 de julio de 2027 para autónomos y el resto de obligados tributarios. Dos años por delante. Una eternidad en plazos administrativos.

Y aún así, esperar a 2027 para empezar a digitalizar tu facturación es la peor decisión que puedes tomar este año. No porque las fechas vayan a cambiar otra vez (puede que sí, puede que no), sino porque VeriFactu sólo regula una mitad del problema: la facturación que TÚ emites. La otra mitad, las facturas que TÚ recibes, lleva años siendo el agujero real de productividad en pymes y gestorías españolas y no aparece en ningún BOE.

En resumen. El Real Decreto-ley 15/2025 mueve VeriFactu al 1 de enero de 2027 (sociedades) y 1 de julio de 2027 (autónomos). El aplazamiento da margen para preparar la emisión, pero VeriFactu no cubre las facturas recibidas, que es donde se pierde el tiempo real cada mes. Empezar a digitalizar la captura de facturas recibidas ahora, antes de tener encima la presión de VeriFactu, es la jugada lógica: te quita un dolor presente y te deja el calendario libre para abordar VeriFactu cuando llegue.

Qué dice exactamente el Real Decreto-ley 15/2025

El Real Decreto-ley 15/2025, de 2 de diciembre, se publicó en el BOE número 290 del 3 de diciembre de 2025 (disposición 24446). Entró en vigor el 4 de diciembre. El Pleno del Congreso lo convalidó el 11 de diciembre por 179 votos a favor, 168 en contra y 1 abstención, y la resolución de convalidación se publicó en el BOE el 16 de diciembre de 2025. Además, el Congreso acordó tramitarlo como proyecto de ley por la vía de urgencia, así que el recorrido parlamentario todavía no está cerrado del todo, aunque el aplazamiento a 2027 está consolidado.

Lo que hace el Real Decreto-ley es modificar la disposición final cuarta del Real Decreto 1007/2023, de 5 de diciembre, que aprobó el Reglamento VeriFactu original. La nueva redacción fija dos fechas:

  • 1 de enero de 2027. Obligatorio para las entidades sujetas al Impuesto sobre Sociedades. Antes era el 1 de enero de 2026.
  • 1 de julio de 2027. Obligatorio para el resto de obligados tributarios: autónomos en IRPF, contribuyentes del IRNR con establecimiento permanente y entidades en régimen de atribución de rentas. Antes era el 1 de julio de 2026.

Esta es la segunda vez que se aplaza. La primera fue por el Real Decreto 254/2025, de 1 de abril, que movió las fechas originales (que apuntaban a 2025) a 2026. Ahora se vuelven a mover a 2027. El motivo oficial es el mismo en ambas ocasiones: ni el tejido empresarial ni los productores de software han tenido tiempo para adaptarse. La estructura técnica del Reglamento, sin embargo, no cambia. Lo que cumple VeriFactu hoy seguirá cumpliendo VeriFactu en 2027.

VeriFactu regula lo que emites, no lo que recibes

Esta es la distinción que se pasa por alto en casi todas las conversaciones sobre VeriFactu, y la razón por la que el aplazamiento es una oportunidad y no una excusa para no hacer nada.

VeriFactu es un sistema de control reforzado sobre la emisión de facturas. Cuando tú facturas a un cliente, tu software de facturación tiene que generar un registro con huella digital, un código QR en la factura, y enviarlo (o tenerlo disponible para envío) a la Agencia Tributaria. El objetivo de la AEAT es eliminar el software de doble uso y la facturación opaca. Lo que tú haces como emisor, en otras palabras.

Las facturas que recibes de tus proveedores no están dentro de VeriFactu. La AEAT no tiene una obligación nueva sobre cómo gestionas las facturas que llegan a tu inbox, ni sobre cómo las archivas, ni sobre cómo las pasas a tu gestoría. Esa parte sigue regida por las obligaciones de siempre: conservar las facturas durante el periodo de prescripción fiscal, tenerlas disponibles para inspección, y haberlas registrado en tus libros.

AspectoVeriFactu (emisión)Captura de facturas recibidas
Qué regulaSistemas que generan tus facturas emitidasNada nuevo. Se mantiene la obligación de conservar
Cuándo es obligatorio1 ene 2027 (IS) / 1 jul 2027 (resto)Sin obligación legal específica. Mejora operativa
Quién es responsableTu software de facturación + tú como emisorTú o tu gestoría, según organización
Donde está el dolor realAdaptación técnica del softwarePerder facturas en el correo, retrasos, IVA no deducido
Coste de empezar ahoraLimitado: producto en evolución, normativa móvilBajo: tecnología madura, beneficio operativo inmediato
Si quieres entender VeriFactu en detalle (qué exige la AEAT, qué cambia en tu software, el plan de 5 pasos para preparar tu empresa), tenemos una guía completa sobre cómo preparar tu empresa para VeriFactu que cubre toda la parte de emisión. Este artículo se centra en la otra mitad: las facturas que recibes, que es donde Gennai opera.

Cuatro razones para empezar a digitalizar la recepción ahora

Empezar a digitalizar la captura de facturas recibidas no depende de VeriFactu, ni del Real Decreto-ley 15/2025, ni de ninguna fecha del BOE. Depende de cuánto tiempo y dinero te cuesta hoy gestionarlas a mano. Estas son las cuatro razones por las que la cuenta sale.

1. El IVA que pierdes cada trimestre

Cada factura recibida que no llega a tu gestoría antes del cierre del trimestre es IVA que no te puedes deducir en ese periodo. Si la factura aparece en el siguiente trimestre, la deducción se traslada, lo que significa que durante tres meses has prestado ese dinero a Hacienda sin cobrar intereses. Si la factura no aparece nunca (porque se quedó perdida en un email no leído), la deducción se pierde del todo. En una pyme con 100 facturas mensuales y un IVA medio del 21%, perder un 5% de las facturas equivale a varios miles de euros al año de IVA no deducido. Y esto es independiente de cuándo entre en vigor VeriFactu.

2. El cierre mensual que se alarga sin necesidad

Los benchmarks del sector sitúan el cierre contable mensual de empresas medianas entre 7 y 10 días laborables, mientras que los equipos top performers cierran en 5 días o menos (Eagle Rock CFO 2026, Vena Solutions). El estudio Ledge 2025 sobre cierre contable encuestó a equipos financieros y encontró que la mitad tarda 6 o más días laborables. Una parte importante de ese tiempo se va en perseguir facturas: pedirlas a proveedores que no las han enviado, buscarlas en bandejas de entrada distintas, recuperar adjuntos perdidos en cadenas de reenvío. Automatizar la captura quita ese tiempo de raíz, y los equipos que lo implementan acortan habitualmente el ciclo en varios días sin contratar a nadie.

3. Los duplicados que pagas dos veces

Las investigaciones de APQC sitúan los pagos duplicados entre el 0,8% y el 2% del total de pagos a proveedores. La Institute of Finance and Management estima que las empresas pueden llegar a perder hasta el 1,5% de su flujo de caja saliente solo por pagos duplicados. La causa más común es la misma factura llegando por dos vías: una al email del responsable, otra al portal del proveedor que un compañero descarga. Sin captura centralizada con detección de duplicados, no hay forma de cruzarlos. Cuando hay un sistema que detecta duplicados antes del pago, ese coste se convierte en cero.

4. La auditoría de Hacienda que te pillará en cualquier momento

Aunque VeriFactu se aplace, la AEAT no ha aplazado las inspecciones. Las facturas recibidas siguen siendo objeto de revisión cuando Hacienda decide auditarte. Tener todas las facturas centralizadas en un único repositorio digital con búsqueda por proveedor, fecha o importe, y con cada factura asociada al asiento contable correspondiente, convierte una auditoría de varios días en una de horas. Sin eso, una inspección de cualquier ejercicio anterior puede obligarte a buscar facturas en correos antiguos durante semanas.

Cómo aprovechar los meses que quedan hasta VeriFactu

El aplazamiento te ha dado lo que en proyectos administrativos casi nunca tienes: tiempo para hacer las cosas en orden. La secuencia lógica para una pyme o gestoría que no quiera llegar a 2027 corriendo es esta.

  • Primer paso: digitaliza la entrada de facturas recibidas. Es el problema más sencillo de resolver y el que más ahorro inmediato te da. Conectar el inbox a un sistema que extrae, categoriza y exporta a tu contabilidad lleva minutos. El primer escaneo retroactivo recupera facturas históricas que ya no tendrás que buscar nunca más.
  • Segundo paso: estandariza el flujo con tu gestoría o asesor fiscal. Una vez la captura entra automática, da acceso a tu gestoría al mismo dashboard donde se ve todo. Se acaban los reenvíos manuales, los recordatorios y las preguntas tipo ¿me has enviado la factura de X?
  • Tercer paso: prepara la emisión para VeriFactu sin prisa. Con el problema de la recepción ya cerrado, abordar VeriFactu deja de ser una cosa más encima de otra. Eliges con calma el software de facturación adaptado, lo configuras, lo pruebas en paralelo durante unos meses, y llegas al 1 de enero o al 1 de julio de 2027 sin sobresaltos.
  • Cuarto paso: integra los dos lados. En el momento en que tu software de facturación emite con VeriFactu y tu sistema de captura recoge las facturas recibidas, tienes una visión completa de tu ciclo de facturación. Las dos puntas conectan con tu contabilidad y con tu gestoría. A partir de ahí, los cierres mensuales dejan de ser una operación y se convierten en una revisión.

Una nota sobre la factura electrónica B2B obligatoria

VeriFactu y la factura electrónica B2B obligatoria son dos cosas distintas que conviene no confundir. VeriFactu regula cómo emites las facturas (con QR, hash, envío a la AEAT). La factura electrónica B2B, regulada por la Ley 18/2022 de creación y crecimiento de empresas (Ley Crea y Crece) y desarrollada por el Real Decreto 238/2026, de 25 de marzo (BOE de 31 de marzo de 2026), establece que las facturas entre empresas y profesionales en España deben emitirse en formato estructurado conforme al modelo semántico EN16931. Las sintaxis admitidas por el real decreto son CII, UBL (con Peppol BIS como variante), EDIFACT y Facturae, dejando atrás el PDF adjunto en email como vehículo válido entre empresas.

Las dos normativas afectan a la emisión y se solapan en el tiempo, pero exigen cosas diferentes. Si quieres entender qué te toca con la factura electrónica B2B y qué plazos tiene, tenemos un análisis específico sobre cómo afecta la factura electrónica B2B a tu gestoría. Lo importante aquí es que ninguna de las dos normativas regula las facturas que recibes. La captura del lado receptor sigue siendo terreno libre, y eso es exactamente lo que Gennai automatiza.

Dónde encaja Gennai en este calendario

Gennai no es un software de facturación adaptado a VeriFactu. No emitirá tus facturas, no generará el QR, no enviará registros a la AEAT. Esa parte la harán Holded, Xero, QuickBooks, Sage o el software de facturación que ya uses, una vez actualicen sus integraciones para VeriFactu (la mayoría ya lo están).

Gennai resuelve el otro lado. Captura las facturas que recibes por email (Gmail, Outlook), por WhatsApp o por Telegram, extrae los datos con IA, las clasifica por proveedor, las deduplica, y las exporta al software contable que uses. Para una gestoría que gestiona varios clientes, lo hace desde un único portal multi-cliente donde el asesor ve todas las facturas recibidas de toda su cartera sin que ningún cliente tenga que reenviar nada.

Si todavía pierdes facturas en tu inbox y eso se nota en cada cierre trimestral, la primera jugada útil antes de pensar en VeriFactu es resolver eso. Nuestra guía sobre gestión de facturas de proveedores desde Gmail y Outlook desarrolla el diagnóstico completo y las opciones que tienes para automatizarlo.

El aplazamiento de VeriFactu es real, las fechas de 2027 están consolidadas, y el calendario te da margen. Pero el margen sólo sirve si lo usas para algo. Empezar por la mitad que ya duele hoy (las facturas que recibes y que se te escapan) es la única manera de llegar a 2027 con la casa en orden en lugar de con la presión encima. La normativa marca cuándo tienes que cumplir. El ahorro empieza el día que decides no esperar.

¿VeriFactu se prepara para 2027 y tus facturas recibidas siguen llegando hoy?

Mientras tu software de facturación se adapta a VeriFactu, Gennai captura automáticamente las facturas que recibes de tus proveedores desde Gmail, Outlook, WhatsApp y Telegram, extrae los datos con IA y las exporta a Holded, Xero, QuickBooks o Sage. Sin reenvíos manuales, sin carpetas compartidas, sin esperar al BOE.

Pruébalo gratis o descubre cómo Gennai captura tus facturas — plan gratuito disponible, sin tarjeta.

¿Listo para automatizar tus facturas?

Empieza a extraer facturas de tu correo automáticamente con Gennai. Plan gratuito disponible, sin tarjeta de crédito.

Empieza gratis

Artículos relacionados